miércoles, mayo 13, 2020

Diario de escritura




Justicia simbólica

Hay libros que merecen leerse despacio, como quien degusta un veneno delicioso: página tras página una se encuentra y se desencuentra, se enoja, se reconforta, comprende, se prende y contagia a otras con el impulso de conversar ciertos temas. Cansadas, de Nuria Varela, es uno de esos libros. Por fin lo terminé. Y, aun así, me sorprendo releyendo una y otra vez el capítulo cinco, “Cansadas de la nueva misoginia”. No exagero si digo que allí están algunos de los puntos neurálgicos del tema que más me ocupa la vida entera: la exclusión histórica de las mujeres de los terrenos del arte, la cultura y el mundo intelectual. Esa exclusión que muchos —y algunas— insisten en negar, mientras continúa vigente, unas veces con sutileza teatral, otras con un descaro que dan ganas de aplaudir por su sinceridad brutal.