jueves, enero 22, 2026
viernes, diciembre 12, 2025
Contra-cartografía erótica: Tanteando nuevos caminos afectivos
Este mapa bien podría titularse “Metáforas del desajuste” o “Anti-manual para sobrevivir a un sismo emocional”, pero mejor me voy con cuidado. Tanteando el terreno, como dicen en mi tierra natal. Ese tantear también se puede aplicar a cuando te tocan, te auscultan, te manosean. O tú a ellos. Tanteas el paquete. La promesa. En fin, que me desvío. Hoy no quiero escribir sobre los agasajos y esos otros tanteos, que mira que son un tema que disfrutaría, pero en realidad lo que más me apura es reflexionar el estado de mi vida afectuosa, de mi erótica y su potencia vinculadora.
domingo, abril 30, 2023
Mi hermana me cuenta historias fantásticas
Mi hermana me cuenta historias fantásticas. No sé si se deba al parche que le puse ayer por la mañana, aunque el resto del día “actuó de manera normal” … Pero qué estoy diciendo, cuál es la normalidad de alguien que lleva tres meses en cama, que recibió dos quimios, que se le inyectó mucha morfina y además fue medicamente desahuciada, pero sigue viva y en casa; eso sí, viva pero con veinte kilos menos, las venas casi deshechas, con el cuerpo y la vida destrozada por el cáncer.
viernes, agosto 27, 2021
Humana
Todas somos esa ninfa mitad fauno, bailando en el centro de un bosque bajo la mira del cazador disimulado. También el ojo clavado en el lente, por decirlo de algún modo; las ansias que aspiran detener el latido de nuestra existencia, que al mismo tiempo sólo buscan un poco de trascendencia a través de la conquista, el tiro perfecto, la posesión violenta. Somos lo “Otro”, y la unidad misma.
miércoles, febrero 10, 2021
Monstruo
Agarré a cada uno de mis monstruos y los eché a un costal, caminé y caminé por el monte durante horas. Iba descalza, con una falda de algodón mal zurcida, con las tetas al aire. No me importaba nada, ni el rayo de sol chamuscándome la espalda, ni las espinas, ni las piedras, ni las víboras y las tarántulas. Nada. Nada más allá de acabar con los gatos posesos de mí.
martes, enero 12, 2021
miércoles, julio 29, 2020
Sobre la belleza
A muchas de nosotras, en algún momento de la infancia o la pubertad, una especie de mano incorpórea —sostenida por toda la familia, la escuela, la televisión y la cultura entera— nos coloca un viejo, pesado e invisible espejo entre las manos. Un espejo con vocación de destino. Ese objeto, frío como un arma y obediente al mandato patriarcal, nos atrae incesantemente a lo largo de la vida; nos convence de lo poco valiosas que somos, de lo carente que es nuestra belleza, y multiplica con perversa dedicación cada defecto real o imaginado. Es tan eficaz ese aparato de tortura que, un día, la voz que escupe sus insultos deja de provenir del reflejo y empieza a venir de nuestra propia boca.
¿Les suena?
Ese maldito espejo no es otra cosa que el mito de la belleza, ese régimen que se fortalece con cada moda, con cada época, con cada nuevo estereotipo convertido en ley no escrita. Y yo pregunto:
¿Recuerdan cuándo fue la primera vez que examinaron una parte de su cuerpo y pensaron: esto está mal?
¿O la primera vez que desearon ser otra?
¿La primera vez que pidieron perdón, en silencio, por su rostro, por su forma, por no cumplir el estándar?
martes, mayo 19, 2020
miércoles, mayo 13, 2020
Diario de escritura
viernes, febrero 14, 2020
Un acto de amor hacia nosotras, hacia la humanidad
viernes, enero 03, 2020
Mujeres y el tiempo de escritura
Diario de escritura
miércoles, noviembre 27, 2019
Diario de escritura
lunes, noviembre 18, 2019
Mi primer encuentro con Sade
Conocí la figura del Marqués de Sade a los dieciséis, gracias a Quills, esa película que en español llamaron Letras prohibidas. No sabía entonces que ese encuentro iba a marcarme. Recuerdo el impacto: el personaje me sedujo, me incomodó y, de algún modo, me ofreció un espejo precoz para nombrar cosas que ya se agitaban dentro de mí.
domingo, noviembre 03, 2019
Diario de escritura
miércoles, agosto 01, 2018
miércoles, mayo 09, 2018
ESCRIBIR
¿Qué humor será el adecuado para escribir? ¿Con qué estado del cuerpo se inaugura ese pequeño ritual doméstico? ¿Importa el lugar donde comienza, o la escritura sucede a pesar del espacio y de una misma? ¿Nacen las ganas desde la nada, o se anuncian con un temblor mínimo? ¿Necesita una algún tipo de almohada para entrar en ese devenir? ¿Cómo se acomoda el cuerpo para que el alma se anime?
Y cuando por fin sucede, ¿se siente? ¿Has notado qué proceso se enciende adentro cuando escribes?
¿De cuántas formas lo has hecho, y cuántas te faltan?















